El año nuevo judío cae el primer día del mes de Tishri (septiembre/octubre), el séptimo mes del calendario judío. Un punto culminante del servicio de Rosh Hashaná es el sonido dramático del Shofar (“cuerno de carnero”), un antiguo instrumento musical mencionado en la Biblia.
Nombres
La
fiesta del año nuevo tiene varios nombres: Rosh
Hashaná (literalmente “principio del año”), como
recordatorio del poder creativo del universo y expresión de gratitud por ser
parte de él; Yom Hazikaron
(“día del recuerdo”), porque el pueblo hebreo mira atrás individual y
colectivamente y evaluando sus acciones;
Yom
Hadin
(“Día de pasar cuentas”), porque examina su pasado a la luz de su conciencia y
resuelven mejorar; Yom Terúa
(día de sonar el cuerno de carnero”), porque el shofar suena para despertarles
de su letargo moral.
Saludo
El Saludo
tradicional durante los días de Rosh Hashaná es Le-Shaná
tová tiktevu (“que seas inscripto para un buen
año”), o más sencillamente Le-Shaná tová
(“Para un buen año”). Los judíos
sefardíes normalmente dicen, Tizke leshanim
rabot, que quiere decir, “que celebres muchos años
más”.
Comida
También se
acostumbra a comer manzanas y miel
como símbolos de un año dulce.
Rosh
Hashaná inicia un periodo de diez días de
penitencia más intensa que dura hasta Yom
Kippur. Según una tradición rabínica, Moisés estuvo
en el monte Sinaí desde el primer día de Elul hasta Yom Kippur, escribiendo la
segunda versión del Decálogo. Otra describe, cómo en Rosh Hashaná, el
destino de cada individuo está provisionalmente
inscripto o en El Libro de la Vida o en El Libro
de la Muerte. Durante
los diez días de penitencia, los antiguos rabinos enseñaban que la
severidad de la inscripción podía
ser alterada por el
arrepentimiento, la plegaria y las buenas acciones.
Según la leyenda, en Yom Kipur, el Libro de la Vida
queda sellado.
Algunas
costumbres relacionadas a esta celebración
El
primer día de Rosh Hashaná por la tarde, acostumbran hacer la ceremonia del “Tashlij”
(“arrojar”). El origen de esta costumbre es incierto. Algunos creen que deriva
de las palabras del profeta Miqueas, “tú arrojarás (“V’tashlij”) todos nuestros
pecados a las profundidades del mar” (7:19). Normalmente, la gente va a un lugar donde haya
agua (un río o a un pozo), sacuden sus bolsillos y echan al agua migas de pan,
con ello arrojan simbólicamente
sus pecados acumulados y sus transgresiones.
Las
tradiciones relacionadas a esta celebración son varias: según una enseñanza
rabínica, el universo
fue concebido este día, según otra Rosh Hashaná
marca el día en el que el primer ser humano fue
formado; una tercera, asegura que el
sacrificio (no consumado) de Isaac tuvo lugar en
este día santo.
Sonsino, R., (2012), Vivir como judío. Historia, religión y cultura. Una introducción a los principios y prácticas del judaísmo contemporáneo. Bloomington, IN, Estados Unidos: Palibrio

