domingo, 17 de septiembre de 2017

Sobre Rosh Hashaná


El año nuevo judío cae el primer día del mes de Tishri (septiembre/octubre), el séptimo mes del calendario judío. Un punto culminante del servicio de Rosh Hashaná es el sonido dramático del Shofar (“cuerno de carnero”), un antiguo instrumento musical mencionado en la Biblia.

Nombres
La fiesta del año nuevo tiene varios nombres: Rosh Hashaná (literalmente “principio del año”), como recordatorio del poder creativo del universo y expresión de gratitud por ser parte de él; Yom Hazikaron (“día del recuerdo”), porque el pueblo hebreo mira atrás individual y colectivamente y  evaluando sus acciones; Yom Hadin (“Día de pasar cuentas”), porque examina su pasado a la luz de su conciencia y resuelven mejorar; Yom Terúa (día de sonar el cuerno de carnero”), porque el shofar suena para despertarles de su letargo moral.


Saludo
El Saludo tradicional durante los días de Rosh Hashaná es Le-Shaná tová tiktevu (“que seas inscripto para un buen año”), o más sencillamente Le-Shaná tová (“Para un buen año”).  Los judíos sefardíes normalmente dicen, Tizke leshanim rabot, que quiere decir, “que celebres muchos años más”.


Comida
También se acostumbra a comer manzanas y miel como símbolos de un año dulce.

Rosh Hashaná inicia un periodo de diez días de penitencia más intensa que dura hasta Yom Kippur. Según una tradición rabínica, Moisés estuvo en el monte Sinaí desde el primer día de Elul hasta Yom Kippur, escribiendo la segunda versión del Decálogo. Otra describe, cómo en Rosh Hashaná, el destino de cada individuo está provisionalmente inscripto o en El Libro de la Vida o en El Libro de la Muerte. Durante los diez días de penitencia, los antiguos rabinos enseñaban que la severidad de la inscripción podía ser alterada por el arrepentimiento, la plegaria y las buenas acciones. Según la leyenda, en Yom Kipur, el Libro de la Vida queda sellado.


Algunas costumbres relacionadas a esta celebración
El primer día de Rosh Hashaná por la tarde, acostumbran hacer la ceremonia del “Tashlij” (“arrojar”). El origen de esta costumbre es incierto. Algunos creen que deriva de las palabras del profeta Miqueas, “tú arrojarás (“V’tashlij”) todos nuestros pecados a las profundidades del mar” (7:19).  Normalmente, la gente va a un lugar donde haya agua (un río o a un pozo), sacuden sus bolsillos y echan al agua migas de pan, con ello arrojan simbólicamente sus pecados acumulados y sus transgresiones.


Las tradiciones relacionadas a esta celebración son varias: según una enseñanza rabínica, el universo fue concebido este día, según otra Rosh Hashaná marca el día en el que el primer ser humano fue formado; una tercera, asegura que el sacrificio (no consumado) de Isaac tuvo lugar en este día santo.


Sonsino, R., (2012), Vivir como judío. Historia, religión y cultura. Una introducción a los principios y prácticas del judaísmo contemporáneo. Bloomington, IN, Estados Unidos: Palibrio